1. ¡Oh Padre, eterno Dios,
alzamos nuestra voz
en gratitud
de cuanto Tú nos das
con sin igual amor,
hallando nuestra paz
en Ti, Señor!
2. Bendito Salvador,
te damos con amor
el corazón,
y Tú nos puedes ver
que humildes a tu altar,
venimos a traer
precioso don.
3. Espíritu de Dios,
escucha nuestra voz,
y tu bondad
derrame en nuestro ser
divina claridad,
para poder vivir
en santidad.