1. En mi maldad busqué a Jesús
y El me aceptó con grande amor;
me dio perdón allá en la cruz,
salud hallé por su dolor.
Cristo me dijo: «Ven a mí,
que ya mi vida di por ti.»
2. Muy densa fue la obscuridad
que en mi pecado me cercó,
mas el Señor en su bondad,
viniendo a mí así me habló:
«Yo soy la luz, yo te guiaré,
Yo tu camino alumbraré.»
3. «¿Quieres la vida sin igual
que en abundancia a todos doy?
De vida el pan, soy al mortal,
¡Ven sin tardar, tu vida soy!»
¡Ya vengo a ti, Señor Jesús!
Dame perdón y vida y luz.