1. Cuando sea tentado, Cristo ven a mí,
que no ceda nunca a la tentación
y con sus halagos yo te deje a Ti,
al abismo yendo de la confusión.
2. Al cruzar el mundo, me fascinará
con riquezas vanas y falaz placer,
mas entonces, Cristo, mi alma a Ti vendrá
a buscar ayuda, gracia, luz, poder.
3. Si la prueba enviares a mi vida aquí,
el dolor, la pena, luto y aflicción,
haz que nunca dude que vendrás a mí,
y que Tú lo cambias todo en bendición.
4. Cuando el fin de todo ya cercano esté
y acabados mire lucha, afán, dolor;
cuando al polvo vuelva lo que polvo fue,
en tu paz eterna guárdame, Señor.