1. Jesús me dijo amante:
si estás cansado, ven,
reposa aquí en mi pecho
tu fatigada sien.
2. Cansado, enfermo, triste,
a Cristo me acerqué,
y en El hallé descanso,
consuelo en El hallé.
3. El dulce dueño mío
me guía con amor
y aparta de mi mente
las manchas del error.
4. Su bálsamo divino
desciende al corazón,
me ha dado gran consuelo,
la gracia y el perdón.