1. Que mi vida entera esté
consagrada a Ti, Señor;
que a mis manos pueda guiar
el impulso de tu amor.

CORO:
¡Lávame en tu sangre, Salvador,
límpiame de toda mi maldad,
traigo a Ti mi vida, para ser, Señor,
tuya por la eternidad!

2. Que mis pies tan sólo en pos
de lo santo puedan ir,
y que a Ti, Señor, mi voz
se complazca en bendecir.

3. Que mi tiempo todo esté
consagrado a tu loor,
que mis labios al hablar
hablen sólo de tu amor.

4. Oro y plata en mi poder
quiero usarlos en tu honor;
no los quiero retener
porque tuyos son, Señor.

Autor: Vicente Mendoza

Tema