1. Cuando estés cansado y abatido,
dilo a Cristo, dilo a Cristo.
Si te sientes débil, confundido,
dilo a Cristo el Señor.
Dilo a Cristo, dilo a Cristo,
El es tu amigo más fiel;
no hay otro amigo como Cristo,
dilo tan sólo a El.
2. Cuando estés de tentación cercado,
mira a Cristo, mira a Cristo.
Cuando rugen huestes de pecado
mira a Cristo el Señor.
Mira a Cristo, mira a Cristo,
El es tu amigo más fiel;
no hay otro amigo como Cristo
mira tan sólo a El.
3. Si se apartan otros de la senda
sigue a Cristo, sigue a Cristo.
Si acrecienta en torno la contienda
sigue a Cristo el Señor.
Sigue a Cristo, sigue a Cristo,
El es tu Amigo más fiel;
no hay otro amigo como Cristo
sigue tan sólo a El.