1. ¡Piedad, oh santo Dios, piedad!
Piedad te implora el corazón,
oh, lávame de mi maldad
y dame gozo, paz, perdón.
2. Mis rebeliones graves son;
son todas sólo contra Tí;
mas crea un nuevo corazón
y un nuevo espíritu en mí.
3. No quieres sacrificio más
que al humillado corazón,
mi ofrenda no despreciarás,
ya que eres todo compasión.
4. Sálvame, Dios, con tu poder:
Que mi esperanza es sólo en Tí;
temblando, aguardo tu querer,
sé compasivo hacia mí.