1. Mi fe descansa en Ti
desde que yo acepté
Tu protección.
Vivo confiado en Ti
y con solicitud
entrego a Ti, Señor, mi corazón.
2. Cuando yo acaricié
ideales sin valor
yo naufragué,
mas cuando Cristo fue
objeto de mi fe
sendas de luz Jesús
abrió a mis pies,
3. Un nuevo sol brilló
con esplendente luz;
luz celestial
cuando yo abandoné
errores del ayer
con certitud mi fe
descansa en Ti.