1. Yo sé que nada impuro
tendrá tu aprobación,
y sé que en tu presencia
continuamente estoy.
2. Me falta hacia el pecado
sentir honda aversión,
me falta ser perfecto:
¿Me lo darás, Señor?
3. Jesús, del hombre Hijo,
¡Bendito Salvador!
Ya ves cuanto me falta,
ya ves cuan pobre soy.
4. A tu piedad me entrego,
de mi ten compasión.
Tú puedes darme todo:
pues dámelo, Señor.
Autor: J. B. Cabrera