1. Tiernas canciones alzad al Señor,
himnos que lleven del alma la fe
y hablen muy alto del férvido amor
que hay en el pecho del hombre que cree.
Vengan trayendo ferviente canción
niños y ancianos de Dios al altar,
traigan a El su corazón,
único don que podrá aceptar.

CORO:
::Cielo y tierra canten al Señor
de las naciones::
Y los hombres todos,
con alegres corazones
sirvan al Señor que vida y paz
siempre les da.

2. El es la fuente de toda bondad,
El es la vida la luz y el calor,
sólo El nos libra de cruel ansiedad,
sólo El aleja del alma el dolor.
Digno es, por tanto, que el hombre le de
gloria y honor que resuenen doquier;
vamos a El, llenos de fe,
¡Glorifiquemos su gran poder!

Autor: Vicente Mendoza
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