1. Tú dejaste tu trono y corona por mí,
al venir a Belén a nacer;
mas a Ti no fue dado el entrar al mesón,
y en pesebre te hicieron nacer.
CORO:
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo!
Pues en él hay lugar para Ti.
Ven a mi corazón, ¡Oh Cristo! Ven;
pues en él hay lugar para Ti.
2. Alabanzas celestes los ángeles dan
en que rinden al Verbo loor;
mas humilde viniste a la tierra, Señor,
a dar vida al más vil pecador.
3. Siempre pueden las zorras sus cuevas tener,
y las aves sus nidos también,
mas el Hijo del Hombre no tuvo un lugar
en el cual reclinara su sien.
4. Tú viniste,. Señor, con tu gran bendición
para dar libertad y salud,
mas con odio y desprecio te hicieron morir,
aunque vieron tu amor y virtud.
5. Alabanzas sublimes los cielos darán
cuando vengas glorioso de allí,
y tu voz entre nubes dirá: «Ven a Mí,
que hay lugar junto a Mí para tí.»
Autor: Emily E. S. Elliot