1.¡Oh, que amigo nos es Cristo!
El llevó nuestro dolor,
y nos manda que llevemos
todo a Dios en oración.
¿Vive el hombre desprovisto
de paz, gozo y santo amor?
Esto es porque no llevamos
todo a Dios en oración.
2.¿Vives débil y cargado
de cuidados y temor?
A Jesús refugio eterno,
dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
Cuéntaselo en oración;
en sus brazos de amor tierno
paz tendrá tu corazón.
3.Jesucristo es nuestro amigo:
de esto pruebas El nos dio
al sufrir el cruel castigo
que el culpable mereció.
Y su pueblo redimido
hallará seguridad
fiando en este Amigo eterno
y esperando en su bondad.
Autor: Joseph M. Scriven
Traducción: L. Garza Mora