1. De boca y corazón
a nuestro Dios cantemos.
Imparte bendición,
salud, vida y consuelo.
Tan sólo a su bondad
debemos nuestro ser;
con su fidelidad
nos guarda por doquier.
2. Dios, rico sin igual,
danos en cada día
un corazón filial
y lleno de alegría.
Consérvenos la paz
su brazo protector;
nos lleva a ver su faz
en la patria mejor.
3. Dios Padre, en loor,
mil preces elevamos;
de Cristo el Redentor,
la gracia proclamamos.
Espíritu de amor,
con santa devoción
tu pueblo eleva hoy
ferviente adoración.
Autor: Martin Rinkart
Traducción: Firtz Fliedner